S?bado, 19 de noviembre de 2016

Te amo a lo largo de los días,
             en la oscuridad,
A través de todas las largas divisiones de la noche,
              esas horas
Que yo, pródigo, desaprovecho solo,
              y yazgo, y doy vueltas, despierto hasta el alba.

Y con tu forma pueblo la noche,
            y pensamientos de ardiente deseo crecen vivos en mí.
¿Qué magia había en esa voz tuya
            para traer tan cantante vigor a mi carne,
A miembros que ahora yacen indiferentes en mi cama sin vos?

Por eso imploro la oscuridad:
             ¿Adónde te fuiste, Ah hombre que ama?
¿Porqué te has ido de aquella cuyo amor
             puede marcar el rumbo, paso a paso, de tu deseo?

Ninguna amante voz responde.
Y yo (demasiado bien) percibo
qué solo estoy.


Fuente: Enlace


Publicado por Llassa @ 11:00  | Poemas sobre Egipto
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