Viernes, 30 de septiembre de 2016

Brillante de virtud, de tez clara,

con ojos de mirada pura,

con unos labios que hablan dulcemente,

ella no pronuncia ni una palabra de más.

De cuello esbelto, de pecho radiante,

tiene una cabellera de verdadero lapislázuli.

Sus brazos superan el oro,

sus dedos son pétalos de loto.

Sobre un lomo ancho tiene finas caderas

y sus piernas le dan su belleza.

Su andar es noble cuando avanza.

Ella me arrebata el corazón con su saludo


Publicado por Llassa @ 11:00  | Poemas sobre Egipto
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