Viernes, 30 de septiembre de 2016

I

Amigo mío, amor mío

mi corazón aspira tu amor;

de todo lo que pensaste,

te digo: Míralo, está hecho.

Vine para poner la trampa con mi mano.

En mi mano, mi... y mi...

Todas las aves de Punt descienden sobre Egipto,

impregnadas de mirra.

La primera que llega toma el cebo de mi lombriz;

su perfume vino de Punt

y su pata está llena de bálsamo.

Mi deseo es que juntos la liberemos,

que yo esté sola contigo.

Para hacerte oír el gran grito

de mi ave impregnada de mirra.

¡Que hermoso sería para mí

que allá fueses conmigo,

cuando coloque las trampas!

¡Que hermoso ir a la pradera

con el ser que se ama!

II

La voz del pato salvaje

se eleva gemebunda,

porque quedó atrapado en el cebo.

Pero tu amor me rechaza

y no puedo liberarlo.

Volveré a tomar los hilos.

¿Qué le diría yo a mi madre,

cuando, a diario, vuelvo a casa,

toda cargada de pájaros?

-"¡Ni una trampa puesta hoy?"

Soy yo la cautiva de tu amor.

III

El pato salvaje sale volando

y vuelve a bajar.

................................................

Las aves van y vienen innumerables

(¡Mas que importa! ¡Yo estoy prisionera!)

por mi único amor.

Mi corazón armoniza con el tuyo

y no me alejo

de tu belleza.

IV

................................ mi amor

mi corazón se detiene en mí.

Si veo unos pastelillos dulces,

pienso que veo la sal;

y los licores tan dulces en mi boca

son como la hiel del pajarillo.

Sólo el soplo de tus fosas nasales

puede hacer que mi corazón viva.

Me di cuenta que Amón me había entregado a ti

para siempre y jamás.

V

¡ Oh tú tan hermoso!

.................................

Me dan ganas

de ser parte de tus bienes,

como señora de tu casa,

y que tu brazo se apoye en el mío.

Pero apartaste de mí tu amor,

y, dentro de mí, le dije a mi corazón:

...mi grandeza se alejó de mí, esta noche;

Estoy como si estuviera en la tumba,

¿por qué no eres tú la salud y la vida,

tú que vienes a mí

con alegría?

porque sana mi corazón,

cuando me buscas

VI

La voz de la golondrina me habla.

Ella dice: "Es el alba; ¿adónde vas?"

- ¡Que no, avecilla, que estás provocando!

Encontré a mi amante en su lecho

y mi corazón está demasiado feliz.

Él me dice: "Ya nunca me iré,

mi mano está en tu mano,

pasearemos juntos

por los lugares más bellos"

Ha hecho de mí la primera entre las bellas,

ya no aflige a mi corazón.

VII

¡Ay! Asomo la cabeza por la puerta;

miro; mi amante viene hacia mí.

Mis ojos están sobre el camino,

mis oídos escuchan,

esperando reconocer sus pasos.

Hago del amor de mi amante

mi único bien,

porque mi corazón no se calla para él.

Me envía un mensajero,

que, entrada por salida,

me dice: "No estoy bien..."

-¡Afirmo que encontraste otra mujer!

...................................................

¿Por qué haces sufrir el corazón de otra,

matándome

VIII

Mi corazón se inquieta por tu amor

hasta el punto de que la mitad de mi cabello se deshace,

cuando corro a tu encuentro.

...............................................................

Voy a rehacer mis rizos

para estar dispuesta en todo momento.


Publicado por Llassa @ 11:00  | Poemas sobre Egipto
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